lunes, 29 de junio de 2015

2345.- Jornada de verano y comer fuera, la "generación tupper" (II) Planificación, color y consejos

Anteriormente tratamos sobre los motivos y los pros y contras de comer fuera de casa, además de la conveniencia de hacerlo en una tartera y que las tarteras se adapten a nuestra comida sana ofreciéndonos colorido y alegría para alimentar la vista, aparte del estómago.

En esta ocasión la intención es hablar sobre la planificación de comida, la disposición de la misma y qué tipo de alimentos son los más adecuados para llevar fuera las largas jornadas, ¡especialmente de cara al verano!


Mezclar diferentes texturas y colores, juntos pero no revueltos (vía Just Bento)


Para empezar os transmitiré una serie de consejos para la elaboración de vuestras tarteras, tal cual recomienda Makiko Itoh, el autor de Just Bento, que después de buscar por la web se puede considerar su página toda una obra de referencia al respecto:




  • Comida sana y equilibrada.
  • Sencillez.
  • Asegurarse de que la comida es sabrosa.
  • Añadir color y atractivo, pero sin pasarse.
  • Utilizar productos de temporada, naturales y de producción local cuando sea posible.
  • Prestar atención a la seguridad y la higiene.
  • Planificar.
  • Cocinar y almacenar platos precocinados caseros.
  • Utilizar las sobras nos ayuda a ahorrar dinero.
  • No intentar replicar los bentos japoneses, al menos no siempre.
  • No emplear demasiado tiempo en la elaboración.



  • Dividir proporcionalmente la comida nos ayudará a mantener una dieta equilibrada, teniendo siempre presentes proteínas, carbohidratos y vegetales, así como un apartado de aperitivos y picoteo entre horas lo más sano posible.

    Según nuestra preferencia o las necesidades del día a día, procurar en las proporciones prevalezcan los carbohidratos o los vegetales (vía Just One Cook Book)


    Para añadir color, ya sea en diferentes compartimentos (en moldes de silicona) o decorando por encima nuestros platos (como unas semillas, frutos secos...) o usados como separadores (hojas de lechuga, balizas de zanahoria...) En muchos casos los alimentos más coloridos son los más sanos, por ejemplo, podemos incluir alguno de las siguiente sugerencias:


    • Rojos: tomate, zanahoria, rábano, pimiento, manzana, uva, fresa, ciruela, frambuesa, nectarina...
    • Amarillos y naranjas: Maíz, batata, calabaza, pimiento, naranja, mandarina, limón, plátano...
    • Verdes: Lechuga, pepino, cebolleta, judías verdes, brécol, espinaca, guisantes, espárragos, perejil, coles de Bruselas, kiwi, aceitunas, aguacate...
    • Blancos: Rábano, patata, cebolla, brotes de soja o bambú, espárragos, semillas de sésamo, endivia, quesos...
    • Negros y marrones: aparte de carnes, tenemos arándanos, setas, algas secas (wakame y nori), semillas de sésamo negro, aceitunas...

    Rueda de colores de comida (vía Food Republic)


    Debemos empaquetar sin dejar huecos, comprimir la comida sin apelmazarla, pero con vistas a evitar que con el movimiento se mezcle dentro de la tartera y al abrir tenga mal aspecto. Con este mismo fin usaríamos los separadores o barreras hechas con otros alimentos como las hojas de lechuga.


    Las hojas de lechuga también se comen y nos ayudan a empaquetar (vía Shizouka Gourmet)


    Tener raciones precocinadas, divididas y listas para empaquetar nos ayudará mucho a la hora de ganar tiempo preparando el almuerzo. Con la práctica en 10 minutos tienes un menú sano y completo que le dará color y vitaminas a tu día. Por ejemplo, raciones de arroz ya cocinado, una taza o taza y media empaquetada en film y congelada, casi lista para encajar en nuestra tartera; minihamburguesas, embutidos como lonchas de jamón que podemos plegar como si los fuéramos a encajar en una maleta, judías verdes ya cocidas ¡No olvidéis las que vienen enlatadas y listas para comer! Os aseguro que hacen una guarnición rápida y perfecta.

    Toda esa comida precocinada es importante recalentarla, meterla en el tupper y dejar enfriar antes de cerrarlo. Igualmente, es importante para la conservación de nuestro plato que los alimentos que deben estar secos, permanezcan secos, de este modo no se arruinarán a lo largo del día. Recordad la disposición de las ensaladas en un frasco, por ejemplo, que deja las hojas en la parte superior.

    ¡Marchando un frasco de ensalada! (vía Eat, spin, run, repeat)

    Si la jornada es muy larga y alguno de nuestros alimentos necesita especialmente conservarse fresco, no olvidar incluir en nuestra colección para comer fuera una bolsa aislante y pastillas de hielo, de las que podemos encontrar miles de diseños que también nos alegrarán la comida.

    Pastillas de hielo con colorformas (vía Casa Bento)


    La planificación de nuestros menús, cuando lo que queremos es ganar tiempo y no repetirnos hasta el aburrimiento, es importante. Nos podemos preparar tablas con el menú de toda la semana o incluso recurrir a ideas ya elaboradas, por si nos quedamos cortos de imaginación. Así mismo podremos apuntar las sobras o alimentos ya preparados que tengamos almacenados, planificar compras, y de ese modo tardar aún menos en preparar nuestra tartera a primera hora de la mañana.


    Planificación semanal de todas nuestras comidas (vía Just Bento)
    ¿Quieres una tabla en español?


    No a todo el mundo el gusta lo mismo y podemos encontrar mil tipos de sobras y otros miles tipos de comida preparados para llevar, por supuesto. Sin embargo ahora en verano nos conviene incluir mucha fruta y líquidos (gazpachos, salmorejo, vichissoise...) para evitar la deshidratación.  Aunque la posibilidad de comer caliente amplia mucho la variedad de platos que podremos llevar fuera, hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones no tendremos a mano dónde recalentar, tengamos que comer en 15 minutos, o bien nos apetezca más salir un rato bajo un árbol del parque. La comida a temperatura ambiente sabe mejor.


    Almuerzo en el parque (vía Graasland Gnoe's ruminations)


    Para cerrar esta entrada y como una de las motivaciones que me llevaron a escribir sobre comer fuera, quería incluir un ejemplo de "comer fuera: nivel extremo", ¿o nunca se os ha ocurrido pensar qué se comerá durante meses en una estación espacial? En la página de la Agencia Espacial Europea (ESA) hacen, gracias a internet y los vídeos de youtube, un interesante trabajo de divulgación y acercamiento de su día a día. El siguiente vídeo nos enseña cómo, aparte de la famosa comida de astronauta, de vez en cuando y como un "bonus" los habitantes de la estación se pueden preparar un sabroso plato acorde a sus gustos personales dentro de las limitaciones de la gravedad cero.

    Samantha Cristoforetti, que nos enseña cómo disfrutar de una comida en el espacio, es sobre todo una pedazo de profesional que realiza allí arriba su trabajo. Me molestó especialmente escuchar en la cabecera de un informativo español decir que ella "había subido a hacer la comida a sus compañeros"...  Ejem... Señores de las redacciones, con "bromitas" como esa el logro de IGUALDAD que supone que haya una mujer en el espacio trabajando codo con codo junto a sus compañeros queda injustamente desmerecido. Un respeto, por favor.

    Desde aquí un mensaje de ánimo a todas las niñas que sueñan con ser astronautas: por supuesto que es posible.

    Os dejo los vídeos porque no tienen desperdicio.


    Hora del aperitivo en el espacio





    Cocinando en el espacio


    ¡Más ideas en un par de semanas!

    ¡¡¡Buen provecho!!!














    sábado, 27 de junio de 2015

    2344.- Entrevista a Mundo Lanar, do it yourself & do it slow

    Por mi cumpleaños me compré una rueca. Siempre había querido aprender a hilar, y en un momento especial de mi vida me topé con Romi & Ato, dos personas que tienen unos proyectos muy interesantes. Espero que, con esta entrevista, les conozcan un poco mas y les entusiasmen como a mi.



    ¿Quiénes son Romi y Ato?
    • Romina Gabrielli (bonaerense–diseñadora textil). Ex–Creadora de soportes expositivos para la musealización de trajes antiguos y modernos. 
    • Antonio Fdez. de Molina (madrileño –agroecólogo). Ex–Técnico en economía ecológica, democracias participativas y pedagogías alternativas.

    Nos consideramos una pareja feliz que decidió cortar con la ciudad e irse a vivir al campo para adoptar un modo de vida tranquilo que nos permitiera dar rienda suelta a nuestras profesiones en contacto con la naturaleza. Y tras 6 años en las montañas nos consideramos ruralitas, aunque por h o por b tenemos siempre un pie metido en la ciudad. 

    Pero lo cierto es que este entorno nos ha ayudado muchísimo a la hora de configurar nuestras ideas y creaciones, supongo que igual que la ciudad también es una gran fuente de inspiración. Porque es así, lo importante no es el lugar donde vives, sino la forma que tienes de conectar y fluir con tu Entorno.



    1º.- ¿Cuándo empezasteis? ¿Cómo surge la idea? ¿Qué os motivó a empezar? ¿Por qué el nombre de la tienda? No podemos negar que emprender Mundo Lanar ha sido una verdadera epopeya. Todo comenzó de forma absolutamente autodidacta: lavando lana proveniente de rebaños locales, y procesándola, paso a paso, hasta convertirla en textiles terminados (mitones, gorros, bufandas…). 

    Pero, llegado a un punto, nos dimos cuenta que, para aprender bien el oficio, debíamos recorrernos media España (y parte del extranjero) en busca de los últimos vestigios de la tradición lanar y tintórea. Por aquellos entonces era todo nuevo para nosotros: desde la esquila, el lavado y el carmenado (abrir manualmente las fibras para desapelmazarla y eliminar impurezas), hasta el cardado, el hilado y el teñido. 

    El tejido no, porque Romi es knitter desde antes de nacer. De hecho había teñido con su madre, pero siempre con anilinas: tintes Iberia y esas cosas. Y fue entonces cuando nos dimos cuenta que la lana es un mundo (amplio y complejo), de ahí la idea de llamarnos Mundo Lanar. 

    Y el detonante que nos llevó a dedicarnos profesionalmente a la lana, surgió tras un encuentro casual con un joven pastor que –sin él saberlo– nos abrió el corazón y nos dio los argumentos para volcarnos en la defensa de nuestra fibra predilecta: la lana.



    2º.- ¿Cuántas horas al día le dedicáis? ¿Es fácil compaginarlo con la parcela personal?  Como supongo le ocurrirá a muchos pequeños productores (sobre todo en los primeros años de emprendimiento) con todas las cargas fiscales y burocráticas que dificultan el surgimiento de nuevos proyectos, apostar por este tipo de iniciativas implica dedicación full time, máxime si asumes todas las tareas que implica gestionar una empresa. 

    Pero todo tiene su recompensa. La ausencia de departamentos te lleva a aprender infinidad de cosas y, en definitiva, a ser más autónomo y versátil: diseñar páginas web; gestionar tiendas online; manejar programas de edición digital; administrar la empresa (declaraciones, contabilidad, proveedores, mercaderías…); manejar las redes sociales; y demás tareas que no son propiamente la labor creativa a la que te dedicas, pero que en realidad es lo que te proporciona independencia y las herramientas para no depender del trabajo precario por cuenta ajena al que desde pequeño nos orienta la sociedad.



    3º.- ¿Qué pueden encontrar las personas que visiten vuestra tienda? ¿Para qué tipo de personas va dedicado? ¿Por qué este tipo de negocio? ¿Tenías claro que querías este tipo de tienda? La idea central de la tienda no es otra que invitar a la gente (creativos, artesanos, tejedores, diseñadores, educadores, artistas…) a crear sus propios textiles aprendiendo a cardar, hilar, teñir y tejer partiendo, por un lado, de utensilios artesanales o de producción responsable y, por otro, de materias primas naturales, es decir, fibras y tintes que hayan sido producidas, en la medida de lo posible, de forma sustentable. 

    En realidad, la orientación de la tienda se va modulando poco a poco, en gran medida de acuerdo a los intereses de la gente pero también apostando por cosas que consideramos positivas, innovadoras o educativas. Con la complejidad de que el planteamiento DIY & DIS que nosotros proponemos, implica ir más allá del mero de hacerlo tú mismo, y en detenerse en pensar acerca del origen, la cualidad, la naturaleza y la trazabilidad de los materiales, así como de las implicaciones económicas, ecológicas y sociales (que no son pocas) de lo que consumimos.



    4º.- ¿Qué os llevo a diversificar y emprender una línea de negocios de formación? ¿Qué clase de personas se acercan a vosotros? La formación siempre ha estado presente en nuestro ideal de proyecto. Por un lado, porque cuando en su día quisimos formarnos, detectamos una carencia (vs. inexistencia) de opciones formativas especializadas. Por ello nos satisface allanar el camino a todos aquellos artesanos, creativos, diseñadores y emprendedores que ponen su mirada en opciones textiles de base local, natural y ecológica, y creen en el potencial de las personas para crear sus propios textiles empleando exclusivamente materias primas naturales como alternativa a los textiles de base petroquímica. 

    Y por otro, porque somos conscientes de que es un sector minoritario y enormemente desconocido que, para su adecuada promoción, crecimiento y desarrollo requiere un importante trabajo desde la base (educación + formación + sensibilización + concienciación), con el objetivo de acercarnos al nivel que se maneja en países con una gran tradición lanera y tintórea. Con todo ello, el perfil de personas que se acercan a nosotros (y a las que nos acercamos) es un perfil muy diverso caracterizado, eso sí, por un interés, pasión o admiración hacia la tradición, lo local, lo pequeño, la vida tranquila, lo ecológico, lo natural, lo artesano, lo rural, lo original…



    5º.- ¿Encontraste apoyo estatal para tu proyecto? ¿Qué medios utilizaste para informarte? En el fondo nos alegra que nos hagas esa pregunta porque no somos muy de hablar en negativo, pero a veces es necesario compartir este tipo de cosas. Al principio lo pasamos mal a causa del trato que recibimos por parte de Triodos Bank (banca ética), a quienes tras presentar el proyecto y toda la documentación habida y por haber (plan de viabilidad, plan de empresa y sucesivos), tarea que nos llevó tres meses de arduo trabajo, nos dejó plantados sin respuesta como si no hubiéramos presentado nada, paralizando el nacimiento del proyecto durante más de tres meses, a la espera de activación del préstamo ético,  colmados de expectativas que ellos mismos nos habían creado, lo que nos condujo a no buscar un plan B. 

    Y es que una cosa es que el proyecto no les pareciera viable, lo cual nos parece perfectamente respetable (hemos demostrado que sí) y otra muy diferente es el trato vejatorio que recibimos por el mero hecho de ser pequeños y no ir con un maletín bajo el brazo, por muy eco y ético que fuera nuestro planteamiento. ¡Puro marketing! 

    O tras comprobar el abandono absoluto de las administraciones públicas, a las que hace 3 años nos dirigimos en sucesivas ocasiones para solicitar algún tipo de apoyo logístico, económico o financiero, encontrando las puertas abiertas allí donde fuimos, hasta leer la privativa letra pequeña que derrumbaba una y otra vez cualquier intento de llevar a cabo nuestros planes empresariales.

    Incluido al Ayuntamiento de nuestro pueblo, a quién entregamos (sin obtener siquiera un no por respuesta) un plan de dinamización lanar a partir de unos locales públicos que aún siguen infrautilizados, en teoría destinados a apoyar a los emprendedores de la localidad. 

    Y es que en este país, por mucho que digan, no existen los microcréditos. La inmensa mayoría de las líneas de ayuda se lo ponen muy difícil al que parte sólo de buenas ideas. Esto no es Finlandia. O cuentas con capital propio para cofinanciar tu idea de proyecto, junto con los avales correspondientes o, directamente, los programas de ayuda gubernamental (e incluso de banca ética) no están hechos para ti. 

    Aquí se ayuda al grande y al mediano, pero el pequeño no interesa. Una economía local y atomizada es el peor enemigo del capitalismo, los intereses financieros y el control social. Y es precisamente en esa línea en la que estamos trabajando: creando una red de proyectos independientes y desarrollando dinámicas de trabajo colaborativo. Siempre hemos creído que ¡Entre todos podemos!



    6º.- ¿Hicisteis algún estudio de mercado, os lanzasteis a la aventura? Desde el punto de vista de la gestión empresarial, por suerte Ato es Economista y no tuvimos mayores problemas para desarrollar una estrategia que nos permitiera arrancar con muy escasos recursos. 

    Efectivamente, las buenas ideas tienen siempre que tener un cierto respaldo de mercado y es preciso dedicar no pocos esfuerzos a estudiarlo y analizarlo  y, en la medida de lo posible, tratar de adecuar tu idea de proyecto a dicha realidad. Aunque eso es solo en teoría. 

    En nuestro caso, dado que estamos en ciertos aspectos “abriendo mercado”, por mucho que queramos planificar, nos movemos en el terreno de la aventura permanente. Quizás la clave sea aunar la parte racional (calcular), con la emocional (sentir). Respondiendo a tu pregunta, las dos cosas!



    7º.-  ¿Qué consejo le daríais a las personas que quieren emprender un negocio ¿las animarías? Al menos a nosotros, el camino nos ha mostrado que lo realmente importante son las ganas que tengas de llevar a cabo tu proyecto y tu capacidad para creértelo. Y a falta de apoyo económico o financiero, lo importante es crecer muy poco a poco, pues esta forma de hacer las cosas te aporta tranquilidad y seguridad; te permite disfrutar del camino; pero también equivocarte, salirte de él, reinventarte; y, ante todo, no endeudarte. 

    No vamos a negar que emprender es difícil (ya no solo sin ayuda, sino con todas las trabas que pone la Administración), pero más arriesgado es esperar a que tu empleador decida precarizarte o despedirte. Nuestro lema es claro: ¡No esperes. Actúa!.



    8º.- El material que vendéis, es diseñado por vosotros ¿en qué pilares os  basas al realizarlos? Un poco de todo. Nuestro ideal es poner el acento en cosas que producimos nosotros mismos, como es el caso de los kits, una suerte de cursos enlatados que en su día pensamos para animar a la gente a adentrarse en el mundo del teñido, del hilado, del fieltro y del tejido, sin necesidad de moverte de casa o asistir a nuestros cursos. 

    Pero también nos motiva poder ofrecer libros, utensilios lanares, fibras y tintes naturales, cuidando que hayan sido producidas con criterios de responsabilidad ética y ecológica, o que al menos, tengan una adecuada trazabilidad o sepamos de buena tinta que están asociados a proyectos locales afines.



    9º.- ¿Asistís a algún tipo de feria o exposición tanto para exponer vuestros productos como para estar al día de las últimas novedades? ¿Cómo promocionáis vuestro trabajo? ¿Qué medio os ayuda más a daros a conocer? ¿Cómo han influido las nuevas tecnologías? No cabe duda que las redes sociales son un poco la clave para este tipo de emprendimientos, sobretodo en vistas de la tendencia a comprar y a formarse por internet. 

    Y a pesar de nuestras reticencias hacia lo virtual (ya que demanda un tiempo considerable del que a veces no dispones), nos han pasado cosas muy bonitas y positivas en la red, como nuestro reciente flechazo con Emilie de Lehandmade, de cuya colaboración saldrá toda una serie de Kits con los patrones de Emilie y nuestro concepto de materias primas y utensilios responsables. 

    Pero lo que es indiscutible es que la parte presencial  que te aporta un pop-up, un congreso, una feria, un market, o una presentación, es insustituible, tanto porque te permite estrechar lazos de forma más humana, como por los beneficios en términos de sinergias, feedbacks y colaboraciones que suelen darse.



    10º.- ¿Qué fuentes de inspiración tenéis? ¿Cómo es el día a día en vuestro trabajo? ¿Cómo es el proceso de trabajo? Nuestra fuente de inspiración es claramente la Naturaleza, ya que la vida rural te lleva a marcar las diferencias entre las estaciones del año, quizás de forma mucho más radical que en la ciudad. 

    Además, como los tintes naturales son el eje vertebrador de nuestros proyectos (Mundo Lanar, Ecolorgy y Tinctórea), no nos queda otra que adatarnos a los ciclos naturales de las plantas, lo cual es bonito porque genera una dinámica similar a la de comer productos de temporada. 

    El día a día depende un poco de la estación de año, por lo que aprovechamos las frías para hacer tareas de interior (hilar, tejer, escribir, diseñar kits…) y las cálidas para actividades de exterior (cultivar, recolectar, teñir…). El proceso de trabajo, para qué engañarnos, es arduo y complejo y, por ello, gratificante. Podríamos decir que una mezcla de experimentación, rutina, observación e investigación sistemática.



    11º.- ¿Cuales son los productos que más impacto tienen, las estrellas de la tienda?  Si te somos sinceros no hay grandes estrellas, aunque hay una cierta predilección por los kits, ya que incluyen manuales e instrucciones para adentrarse a cada una de las disciplinas. 

    Quizás más adelante, cuando haya más afición (ya que es una tendencia global), las materias primas así como los utensilios lanares (cardadoras, ruecas, telares…), serán lo más demandado porque la gente ya sabrá utilizarlas. 

    Lo que más nos solicita la gente son libros y de hecho llevamos varios años arrastrando dos publicaciones sobre tintes naturales que esperemos vean pronto la luz.



    12º.- No paráis de crear; ¿qué tenéis ahora en la cabeza? De momento consolidar el proyecto global Romi & Ato “Slow Textiles & Natural Colors Studio” que integra Mundo Lanar, Ecolorgy y Tinctórea. 

    Si conseguimos acabar el año sentando unos pilares medianamente firmes para los dos últimos (ya que acaban de nacer) nos damos por satisfechos. En realidad nuestra idea siempre ha sido –y será– mantenernos pequeños; y poco a poco aspirar a dedicar más tiempo a crear y a investigar que a levantar, por así decirlo, la empresa; y decimos empresa en lugar de negocio, ya que etimológicamente significa la “negación del ocio” y para nosotros Romi & Ato simboliza la unión armónica entre aficiones y dedicaciones profesionales.



    13º.- ¿Del proyecto global, cuales son las últimas novedades o servicios que ofreces? En la actualidad nos estamos orientando hacia la asesoría técnica en materia de fibras y tintes naturales (estudiantes, investigadores, diseñadores, instituciones, empresas), lo que nos resulta muy motivador ya que es una buena forma de contribuir al desarrollo y profesionalización de un sector (podemos decirlo con mayúsculas) inexistente en nuestro país. 

    Hacen falta muchas tesis doctorales, asociaciones, centros de documentación, apoyo gubernamental, festivales, financiación responsable, afición, consumidores, bancos de semillas, agricultores, etc., etc., etc., trabajando en una misma dirección: la Sustentabilidad Tintórea. ¡Todo se andará!



    14º.- ¿Podríais destacar una cualidad por la que os gustaría que se identificara vuestra tienda?.
    Nuestro lema “Do It Yourself & Do It Slow” es el sello de nuestra tienda. Hazlo tú Mismo sí, pero al tiempo repiensa porqué es positivo aprender a ser (co)productor de tus propios bienes de consumo. 

    Y más allá aún, porqué es importante detenerse en la naturaleza y origen de los materiales, utensilios, técnicas y procesos que estás empleando para hacer algo tú mismo, en lugar de comprarlo y dejarte de líos. 

    Y partiendo de esa base, la tienda de Mundo Lanar es como una botica de pueblo: familiar, pequeña y modesta.



    15º.- ¿Donde os veis en un futuro cercano y lejano? En un futuro nos vemos viviendo en un entorno absolutamente rural. Sí, vivimos en el campo, con pajar, gatos, huerto y jardín tintóreo incluidos. Pero a 100 kilómetros de la ciudad se ha perdido la ruralidad que veníamos buscando. Aquí se vive del turismo rural, de manera que han desaparecido las actividades tradicionales. La gente de la ciudad viene a la sierra los fines de semana para desconectar. Pero a nosotros no nos atrae la idea de bajar a la ciudad para recobrar el aire, sino porque haya buenas razones para hacerlo: amigos, teatro, manifestación, acción ganchillera, yarnbombing… Nuestro sueño es vivir en un entorno en el que podamos activar un modo “desconexión total permanente” que nos permita caminar en plan Ultra Slow.



    17º.- Una frase para poder definir tu trabajo o a ti mismo. Be Slow & Be Happy. Just Flow!

    Puedes seguirles en:


    ¿Que les ha parecido, a que son geniales?

    miércoles, 24 de junio de 2015

    2343.- Jurassic World

    ¡La película del verano! 


    No soy crítica de cine. Simple espectadora. Pero, lo cierto es que hacía mucho, mucho tiempo que el cine no estaba tan lleno. ¡Fue increíble! Yo creo que la única butaca que estaba vacía era la de mi lado. De hecho, compramos las entradas una hora y pico antes y sólo conseguimos las cinco entradas juntas en la fila cinco. 

    Es por todo ésto y por lo bien que lo pasamos por lo que creo que tiene que ser la peli del verano.

    Luego, la peli pues ¡más de lo mismo!: mogollón de dinosaurios que, por la maléfica mano del hombre, se convierten en auténticas armas de matar. Una chica guapa, un tío bueno y unos niños que pueden y sobreviven ante todas las aventuras inimaginables. Muchos efectos especiales. Mucho dinosaurio por ordenador. Y un rato bueno en el cine sin tener que pensar más allá ni más profundo.

    Por supuesto, os animo a que vayáis al cine con vuestros churumbeles a ver esta peli y luego, junto con ellos, preparéis estas manualidades que os proponemos. A ver qué os parecen.

    vía www.lovethatparty.com.au
    vía www.etsy.com
    vía www.livingbettertogether.com
      ¿Alguna idea más? ¿Alguna que otra manualidad más para nuestros queridos churumbeles ávidos de dinosaurios?

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